“Fracaso es una palabra muy cruel”: Mi pequeña anécdota con Manu Ginobili

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Sí, suena egocéntrico, y no, nunca tuve una exclusiva con Manu, nunca le pedí una foto, un autógrafo. Pero, si pude hacerle unas preguntas, en la cobertura de mi primer torneo internacional (pude cubrir dos torneos, y un amistoso en los que él jugó). Y en este momento de eterna nostalgia que nos deja, yo quería contar ese pequeño momento, porque..es la única leyenda que entrevisté en mi vida, y quizás sea el único, y porque aún no siendo deportista, Manu me ha inspirado.

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Año 2002. No tengo una foto de ese momento, no una física, pero si tengo una foto mental, y el cassette donde quedó registrado. No había redes sociales. Era mi primer torneo internacional por cubrir. Me acuerdo hasta de lo que tenía puesto (no pensaba, sinceramente no dimensionaba que tras ese torneo, comenzaba una historia de película, la más gloriosa página del básquet, y una de las más importante del deporte argentino. Fui de joggings y zapatillas, un duende azul y amarillo, en medio de los gigantes).

No había nadie en la sala, y yo sentada en primera fila (llegué una hora antes). Aparecieron Rubén Magnano y él, Manu Ginobilli. Como en clases, fui la primera en levantar la mano, y esperaba que la voz no se me cortara cuando hiciera la pregunta, y que mi pregunta no fuera demiasiado..bol…. “Consideran que no terminar entre los cinco primeros, sería un fracaso para esta camada”. Esa fue mi pregunta, previa al Mundial del 2002 (fueron segundos, si no fuera por ese error arbitral..o esa es la historia que no se escribió). Manu: “para empezar creo que fracaso es una palabra muy cruel…” y su respuesta me dejó un frio que recorría el cuerpo…y continúo “vamos a trabajar para no bajar de ese sexto lugar que se consiguió…”.

“Lo hiciste enojar”, me dijo -y me sigue diciendo- mi hermano, que había ido conmigo…. la conferencia terminó y yo, testadura como siempre le dije: él no me entendió (jajajaja). Me metí a hacer más notas con el resto: Scola, Kammerichs, Wolkowiski, Victoriano, Elinho (si estaban todos ahí).

De Rosario, en el 2002, salto hacia Córdoba en el 2016, previo a los Juegos Olímpicos de Rio… el último torneo internacional que cubrí -por ahora, tal vez- Termina el partido, ante Serbia, y todos mis colegas corren hacia la zona mixta… Manu aún estaba en la cancha…. durante unos segundos, me embargó la emoción, y recordé rápidamente que estaba ahí como periodista…y me puse a filmar con el teléfono…..

Tuve la suerte de ser contemporánea, de haberlo entrevistado (aunque sean dos preguntas…una bastante boluda..), de verlo jugar varias veces en vivo…. Manu no era el ídolo que yo tenía cuando lo entrevisté,  pero se convirtió en uno de los deportistas que más me han inspirado en mi profesión, y que más admiraré.

El resto, es historia que ya conocemos, y Manu es leyenda

“Eso de ser recordado está tan sobrevalorado…No se si quiero ser recordado. Quiero serlo por mis hijos, ser buen padre, y darles una buena educación. Pero por lo que hice en la cancha, no sé…quiero ser recordado como un buen tipo, alguien que trato de contribuir y hacer lo mejor que pudo”

Mariana A. Alegre

La Naranja está en el Aire

Foto: FIBA

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